AVERÍAS FRECUENTES EN PROYECTORES

Sobre las averías más frecuentes en Proyectores

La vida útil de un equipo depende en gran medida del uso y mantenimiento que tenga, por lo que es importante conocer los distintos síntomas de mal funcionamiento para poder diferenciar entre una mala utilización o un deterioro por desgaste.

A continuación comentaremos algunas de las averías más frecuentes presentadas en proyectores tanto domésticos como profesionales.

La imagen presenta una mancha de color rosado, morado, azul o amarillento.
Este tipo de avería es de las más habituales en los proyectores LCD y nos está indicando que alguno de los paneles LCD se han quemado por el calor producido dentro del proyector. El color varía dependiendo del panel afectado.
Para prevenir este problema, los fabricantes recomiendan cambiar el filtro del proyector (que suele encontrarse en un lateral) cada 100-200 horas, pero esto es algo que se puede prolongar con la limpieza del mismo cada 100-150 horas. De este modo, el flujo de ventilación del proyector no se verá afectado y no se producirá un calor excesivo en su interior.

Aparecen puntos o píxeles blancos que van multiplicándose hasta cubrir una parte de la imagen.
Esta avería es debida a un fallo de fabricación en el chip de los proyectores con tecnología DLP (procesamiento digital de luz).

– La imagen se ve doble o borrosa.
Es de los casos más comunes y no siempre es debido a una avería, por lo que enumeraremos algunos consejos antes de acudir al SAT.

1. Asegurarse de que la lente esté limpia y sin condensación.
2. Ajuste el foco de la imagen.
3. Sitúe el proyector de manera que el ángulo de ajuste de corrección trapezoidal no sea demasiado amplio y distorsione la imagen.
4. Ajuste la nitidez en el menú de su equipo.
5. Si proyecta la imagen de un ordenador, pruebe una resolución menor.

La proyección se ve oscura, borroso o de un solo color
Puede ser debido a que la lámpara del proyector está llegando al final de su vida útil, aunque normalmente los proyectores en estos casos tienen un aviso en forma de luz LED o un mensaje en pantalla. Para asegurarse, puede acceder al menú del proyector y en “información/tiempo de uso” se mostrarán las horas que lleva de uso. Si sobrepasa las 2000 horas, es conveniente su sustitución por una nueva.
En el cambio de lámpara de un proyector, es recomendable dejarlo en manos de un técnico experto, ya que estas piezas tienen un coste muy elevado y su mala manipulación puede dañarlas, aparte de la peligrosidad que ello conlleva debido a sus componentes altamente tóxicos y contaminantes.
En el caso que la lámpara funcione correctamente, compruebe que el cable VGA no esté roto probando con otro nuevo.

Parpadeo de la imagen.
Este síntoma también puede ser causado por una lámpara defectuosa. Otros motivos pueden ser una fuente de alimentación defectuosa o fluctuante, variaciones de tensión en la línea eléctrica o un cable de alimentación dañado.

El proyector no muestra imagen o no se enciende.
Dando por hecho las comprobaciones más comunes: haber quitado la tapa de la lente (algo fácil de olvidar), que todos los cables funcionen correctamente (VGA, HDMI, Alimentación…) y habiendo verificado que todas las conexiones están correctas, lo aconsejable es llevar el equipo a un SAT especializado para poder realizar un diagnóstico preciso y fiable.

¿Has encontrado la solución?

Es importante conocer el funcionamiento de su equipo para saber qué nos está indicando cuando se comporta de manera inusual, se enciende alguna luz led o aparece un mensaje de error. Por ello, es recomendable revisar las instrucciones del aparato y actuar según sus indicaciones. En caso de no encontrar una solución a su problema, deberá acudir a su servicio técnico de confianza, donde se elaborará un diagnóstico de la avería y le asesorarán sobre la conveniencia de reparar o no.

6 enero, 2018|proyectores|